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martes, 27 de mayo de 2014

Cómo controlar tus impulsos ante críticas



Cinco claves que te ahorrarán aprietos y dolores de cabeza

Por Servicios Combinados

En general, reaccionamos impulsivamente con hostilidad o agresividad cuando interpretamos –incluso a nivel inconsciente - que alguien amenaza nuestro ego o personalidad.

Según el psicólogo clínico José Elías Fernández, “las personas más propensas a estas reacciones son las que se sienten más vulnerables, tienen mermada su autovaloración o seguridad o son dependientes emocionalmente de familiares o amigos”.
Por ello sienten que las actitudes ajenas pueden hacerles daño o afectarles negativamente. “A más vulnerabilidad e inseguridad, mayor impulsividad”.
Según este experto, “la gente reacciona impulsiva y precipitadamente, mediante conductas de hostilidad verbal, violencia física o agresividad gestual, cuando se sienten devaluadas, intimidadas, exigidas, criticadas, o manipuladas. Se sienten amenazadas, y por ello atemorizadas. Su reacción es automática y visceral, en vez de racional y meditada”.
“Cuando nos devalúan, sentimos que no nos tienen en cuenta, que no merecemos la atención de los demás, que nos desprecian. Las palabras ajenas nos sitúan en un nivel inferior al que estimamos que tenemos. Por ello pensamos “si no me estiman, ni me valoran, quiere decir que no me quieren”, señala Elías.
Claves para no reaccionar impulsivamente:
1. Toma el tiempo para conocerte. Autoevalúate, qué cosas te molestan y por qué. Analiza esta información de forma que estés preparada cuando enfrentes situaciones que puedan molestarte y llevarte a actuar de una manera poco productiva.
2. Primero piensa y luego actúa. Considera las repercusiones de actuar por impulso.
3. Respira profundamente par de veces antes de responder a cualquier comentario. Pregúntate qué beneficio  trae el enojarte.
4. Toma en cuenta que la otra persona es diferente a ti y ve la situación desde otro ángulo.
5. Desactiva críticas en lugar de reaccionar ante ellas.  Separa la parte de tu conducta que ocasiona el conflicto de tu identidad en general. Recuerda que tienes muchos más elementos y dimensiones que una sola faceta criticable.