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sábado, 30 de mayo de 2015

OPINION: Leonel, Danilo y los Vincho nos conducen a un derriscadero

                               
 Leonel, Danilo y los Vincho, nos conducen a un derriscadero.  El país está manga por hombro y al borde de un colapso económico y social. De esta catástrofe que está viviendo nuestro pueblo, estos tres engendros, son los más culpables.  Ellos son los mayores responsables de nuestras desgracias.  Ellos son los jinetes del apocalipsis dominicano del presente, que tiene su origen en un pasado, del cual, ellos son los protagonistas mayores.


Lo de Vincho comienza en la era de Trujillo.  Sobre esta cosa, no es necesario explayarse, porque ya los hechos inverosímiles que llenan el currículo de su vida, de enorme peligrosidad para la patria, son harto sabidos.  También lo de Leonel, inicia con Trujillo.  Las ambiciones de poder y dinero de este exgobernante, tienen su base, en una tendencia al retorno a las raíces familiares y sociales de los individuos.   Leonel, de niño se crió en un hogar trujillista, su padre fue amigo de Ramfis Trujillo y chofer del coronel Luis José León Estévez (Pechito) y de Angelita Trujillo.  Posteriormente, en la adolescencia, recibió crianza en un hogar balaguerista, de modo, que cuando el joven Leonel fue estimulado por su madre para que ingresase al Partido Reformista ya tenía una identidad ideológica.  Por cosas de la vida, se hizo militante del PLD.   De modo, que por la circunstancia o coyuntura que fuese, cuando el PLD lo recibió en su seno, ya Leonel le tenía cariño al trujillismo y al balaguerismo.  Ese cariño, ya estaba tan arraigado en su psiquis, que pese a la reeducación que recibió en los círculos de estudios del PLD de Bosch, no pudo deshacerse de las susodichas primigenias simpatías, por lo que, obedeciendo a esa latencia de fuerzas primigenias en su ser, no pudiéndolas vencer, volvió a sus raíces trujillistas y balagueristas.   Su declaración de balaguerista y Vinchista, lo mismo que sus actuaciones, confirman la tesis que vengo desglosando, y que los sicólogos explican y han llamado, “tendencia de un individuo a retornar a sus raíces familiares y sociales primigenias”.  Claro, siempre hay que tomar en cuenta las excepciones, que no es el caso de Leonel, Vincho y sus hijos, Euclides G Félix, Leonardo Matos Berrido, Quique Antún, Ito Bisonó, Ramfis Domínguez Trujillo, Angelita Trujillo, León Estévez y muchos más, en los que se da el caso: “hijo de gato casa ratón”. Estoy hablando del mismo Leonel, que pese a todo, nos da cátedras de pudor, de honradez, y de respeto a la Constitución y que nos airea su desapego y desinterés, al poder y al dinero. 

Trujillo, Balaguer, Danilo y Leonel

Danilo, físicamente y de carácter se asemeja, mucho a Balaguer.  Balaguer duró 30 años esperando que Trujillo cayera para él hacerse del poder. Danilo esperó por 12 años la caída de Leonel, para también hacerse del poder.  Ambos, en esas esperas fueron cómplices de lo bueno y de lo malo de esos gobiernos que ansiaban suceder.

Danilo, al igual que Balaguer y Leonel, es un ambicioso de poder.  Con esa parsimonia y carita triste de que no rompe un plato, para estar de Presidente, es capaz de someterse a las más grandes humillaciones. Por ejemplo, en la actualidad, siendo él Presidente, es un títere de Leonel y un subordinado a los Vincho. Y al correr su reelección bajo las condiciones impuestas por Leonel, es para seguir una vez más de títere, y un subordinado a todos los poderes de ese litoral.  Un hombre de dignidad, digamos, un Juan Bosch en pleno uso de su razón, del que Danilo dice ser su discípulo, no hubiese aceptado jamás, semejantes condiciones.

Danilo y Leonel, han devenido a ser la misma cosa, o más de lo mismo.  Danilo armó un zafarrancho para reclamarle a la Barrick Gold un dinero, que Leonel maliciosamente calculó no fuese entregado al gobierno que le sustituyera en el cuatrienio 2012-2016; para ahogarlo económicamente.  Obsérvese, que ni antes ni después, Danilo, había, o ha abogado por la renegociación de ese contrato para arreglar aquello del 97 contra el 3% para el país.   Además, téngase en cuenta, que Danilo fue el cerebro estratega de Leonel por 8 años, de lo que se infiere, que Danilo es corresponsable de todos los robos y de todas las fechorías propias del gobierno de Leonel.  Ello se hace más cierto, porque no hay una sola evidencia de que Danilo se halla opuesto o denunciado todos esos contratos onerosos citados más arriba, que han destruido la economía del país e impedido su viabilización.  En este sentido, Danilo ha continuado endeudando el país, con más agresividad que Leonel.  15,180 millones de dólares, ha tomado prestado Danilo en menos de 3 años, es decir, a un rito de 15 millones diarios, los que sumados a los 30 mil millones de dólares que de deuda, también nos dejó Leonel, para un total de 45180 millones de dólares, lo que implica, que hay que destinar el 50% del PIB, tan solo para pagar los intereses de esta deuda.  Este endeudamiento, es más que suficiente, para que los dominicanos entendamos, que con Danilo, estamos frente a otro más de los peligros públicos, que en su fábrica de presidentes, ha creado el peledeismo.

Por otro lado, la impunidad en el gobierno de Danilo sigue su agitado curso, lo mismo que la delincuencia, la inseguridad y el narcotráfico. Y de la impunidad, del deterioro de la institucionalidad, y de todos los servicios básicos, ni hablar, frente a lo cual el Presidente Danilo, da el silencio por respuesta.  

El presidente Danilo es tan igual a Balaguer en lo cínico e hipócrita, como el que mas, puesto que al igual que aquel, después de renegar de la reelección en reiteradas ocasiones en formas solemnes y categóricas, en lo que dijo, que para lanzarse a la reelección había que tener la capacidad de tirar los escrúpulos al zafacón y tener estomago para comerse un tiburón podrido sin eructar, ahora, a despecho de sus palabras, descaradamente y como todo un charlatán, está imponiendo su reelección, gastando miles de millones de los que ha cogido prestado, lo que implica alta corrupción, valga decir, robo a las claras, a las arcas del Estado, cosa en la nunca hubiese incurrido Bosch. 

La explicación del degenerado comportamiento político de Danilo, de Leonel y de todos los peledeistas que hoy defienden ese Partido y sus endemoniados líderes, se debe a, atrincheramientos por causa de intereses económicos que nada tienen que ver con la patria y patriotismo.  Esa conducta, Bosch la explica en los párrafos siguientes, cito:  “La sociedad dominicana es el producto de una historia seriamente deformada, donde un gran número de sus integrantes ha institucionalizado el desorden, la inmoralidad, la indisciplina y la corrupción como patrones normales de comportamiento. La conducta de la baja pequeña burguesía está regida por el afán desmedido de escalar sectores o capas superiores sin miramientos, haciendo cuanto esté a su alcance para lograr, siempre en el plano personal, los lujos o formas de convivencia atípicos en una sociedad atrasada. Este afán desmedido lleva a una gran cantidad de hombres y mujeres de la pequeña burguesía a actuar en la mayoría de las ocasiones de común acuerdo con la oligarquía que sustenta el poder; “… hay un sector adscrito al frente oligárquico que le sirve de instrumento nacional de poder y al mismo tiempo aspira a integrarse en él al nivel más alto… hay un sector, probablemente el más numeroso, cuya única ambición es asegurar lo que ya tiene y mejorarlo…”

“Con las excepciones lógicas, comerciantes, profesionales, militares, sacerdotes, periodistas, hombres y mujeres- continua diciendo Bosch- carecen de dignidad patriótica porque les falta ese ingrediente estabilizador y creador que se llama amor; amor a lo suyo, amor a su tierra, a su historia, a su destino. En esta última palabra (su destino), se halla la clave de su actitud: la clase media dominicana que vive sin un presente estable, no tiene fe en su destino, no creé en él, y por lo tanto, su vida como grupo social no tiene finalidad. Vive perdida en un mar de tribulaciones. Como consecuencia de esa actitud, los dominicanos medios, no han establecido una escala de valores morales; no tienen lealtad a nada, ni a un amigo, ni a un partido, ni a un principio, ni a una idea ni a un gobierno. El único valor importante es el dinero, porque con él pueden vivir en el nivel que les pertenece desde el punto de vista social y cultural; y para ganar dinero se desconocen todas las lealtades”.

“En el PLD- continua Bosch-  la mayoría de sus miembros son pequeños burgueses, bajos pequeños burgueses y se han dado cuenta que en el partido hay dirigente que ha alcanzado posiciones, como senadores, como diputados, como síndicos, como regidores y entonces en el PLD eso ha provocado una corriente de aprovechados, de oportunistas, buscadores de posiciones y de puestos públicos”.

“La gente que aspira gobernar y ganar sueldos altos que se le pagan con dinero del pueblo no puede llegar a puestos importantes. Los que hacen eso son unos irresponsables, pero además, unos vividores que engordan con la sangre de las mujeres y los hombres y los niños de este país y merecen el repudio más enérgico de todos los dominicanos”.
“En la organización (PLD), se ha formado una corriente de oportunistas que solo está interesada en escalar cargos públicos y obtener dinero”.
En este punto, analizados los párrafos de Bosch a la luz de la descomposición a que ha llegado el peledeismo y del actual desfifarre entre leonelistas y danilistas, azuzados por los Vincho, yo reto a cualquiera que me demuestre que esas luchas y las políticas económicas implementadas por ambos, se debe a sentimientos patrióticos y no a atrincheramientos por causas de intereses económicos.  

¿Dio Leonel nuestro oro a la Barrick Gold por patriotismo?  ¿Todos los contratos sombras, oscuros y de tinieblas, otorgados por Leonel y ahora refrendados por Danilo y los congresistas, están motivados por patriotismo?  ¿Hipotecar el país con una deuda que nunca podremos pagar, enajenar nuestra soberanía vendiendo por pedazos nuestro suelo, es patriotismo? ¿Tanto Leonel como Danilo se han valido de los mejores hombres del país, para gobernar? ¿Caen en la categoría de los mejores, Vincho y sus hijos, Euclides G Félix, Félix Bautistas, Víctor Díaz Rúa, los reformistas que los han acompañado y cientos como ellos? ¿Han honrado ellos aquellas promesas de Bosch, de que no habrá un peledeísta que se haga rico con los fondos públicos; de que no habrá un peledeísta que abuse de su autoridad en perjuicio de un dominicano; de que no habrá un peledeísta que le oculte al país un hecho incorrecto o sucio o inmoral?”.

Confrontados conscientemente los postulado de Bosch con los hechos de “sus discípulos”, se llega a la cruel y triste conclusión, de la existencia de una sucia y abominable contradicción, entre los discursos y los hechos.  Nadie pensó, que un gobierno del PLD, iba a ser de una naturaleza tan grotescamente degenerada y que la vida a nuestro pueblo se le iba a tornar tan difícil, en lo que también sería, supremamente infeliz y desdichado.

La exposición anterior, vista como una radiografía de la actual situación que vive la República Dominicana, la que también devendrá en un futuro nefasto, es para que los dominicanos dejemos de estar en chercha, y cojamos en serio todo lo que está pasando en nuestra patria, en lo que, leonelistas, danilistas y los Vincho, nos están conduciendo a un peligroso derriscadero.   Danilo no conviene como presidente; porque como títere de Leonel y un subordinado a sus poderes y a los Vinchos, el país estará abocado a no superar jamás la corrupción ni la impunidad, ni una forma perversa de gobernar, en lo que tampoco tendrá, un verdadero presidente.   

Es hora que el pueblo y la oposición concretizada en la Convergencia, pero liderada por el PRM teniendo a Luis Abinader como el nominado a Presidente, nos demos cuenta, de la necesidad que tenemos como nación de quitarle al PLD el poder, para salvarnos del desrricadero a que estamos condenados bajo su mando, por lo que, necesitamos redoblar los esfuerzos, para recuperar el tiempo que perdimos en una Convención, que por múltiples razones, nunca debió de darse.  Figúrese usted que sería hoy del PRM, si hubiese ganado la opción que planteaba retirarse de la contienda electoral de ser Danilo Medina el candidato del PLD.   

Desplazar al PLD del poder, en este momento aciago, es cuestión de vida o muerte para los dominicanos, ello, en aras de preservar la supervivencia de nuestro pueblo y sus instituciones y para además, poder librarnos de psicópatas con creencias mesiánicas y del neotrujillismo, que como resistente virus mutante, no hemos podido eliminar, del cuerpo social, político y económico de la República.


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