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lunes, 7 de septiembre de 2015

Creación de empleos y delincuencia

La simple creación de empleos no va a dar una respuesta satisfactoria para enfrentar la delincuencia porque éste es un mal social en cuya etiología interactúan múltiples factores sociológicos, económicos, políticos y psicológicos.  ¡La delincuencia es un mal más serio que obtener un trabajo!  De hecho, algunos de los que delinquen tienen empleos y hasta trabajan en instituciones cuyas funciones son luchar en contra este flagelo.

El plan de trabajo debe empezar con el tratamiento de las familias que presentan algún grado de disfuncionalidad, porque en sus núcleos es donde empieza la acción embrionaria del problema.  Cualquier intención que no tome en cuenta este factor está condenada al fracaso.
Es cierto que la disfuncionalidad familiar puede estar vinculada de manera estrecha al bajo ingreso familiar, pero hay muchos otros elementos que forman parte de las causas de esta situación y de ahí surgen las tantas manifestaciones de la delincuencia que estamos sufriendo los dominicanos y gran parte del mundo porque el ser humano quiere las cosas fáciles, no hacer esfuerzo para lograr sus objetivos y sobre todo, hacerse rico rápido y en este caso juega un rol significativo el modelo de hacer fortuna con una velocidad vertiginosa que se ha tomado para seguir en muchos países.
No es tener un empleo.  Es que todas las personas puedan lograr un trabajo digno, que les permita seleccionar alimentos, servicios de salud, educación, seguridad social responsable y aunque no se toma muy en cuenta, también diversión sana y posibilidad de ahorrar dinero para cualquier situación imprevista.
No es un empleo de miseria, es que sea suficiente para que el ser humano se sienta en capacidad de lograr sus metas, disfrutar de un estado de bienestar psicológico, social, espiritual, biológico y económico.  Lamentablemente un alto porcentaje de los trabajadores no puede asegurar el derecho a lograr estas metas.  Debemos luchar porque así sea para que empecemos a descender las cifras de la delincuencia.
La reducción de la población nini –los jóvenes que no trabajan, estudian ni están en proceso de formación laboral para optar por empleos- es un elemento importante para combatir el mal porque este segmento poblacional es el blanco principal a reclutar por la delincuencia organizada.
Hay que tomar muy en serio este grupo etario si queremos lograr buenos resultados.  Mientras no se haga esto estaremos gastando recursos económicos y humanos en una acción no productiva.  En esta población están los actores sociales más importantes para este mal y al mismo tiempo hay que trabajar con los involucrados a favor y en contra de la delincuencia, identificar las debilidades y las fortalezas en cada caso y programar actividades en ese sentido para lograr el propósito de ver decrecer al mal.
Por otro lado, para poder lograr un empleo digno y capaz de que el ser humano alcance su bienestar, obtenido a través de una competencia sana es necesario que las personas estudien, es la mejor manera de obtener riquezas.
Por eso no se puede hablar de combate a la delincuencia con un simple empleo, debemos programar que la población tenga oportunidades de construir su conocimiento para poder optar por trabajos que permitan ser feliz.  Sin formación académica no hay empleo, es necesario construir el conocimiento; pero también debemos estimular a los generadores de empleos para que inviertan en el país y ganen lo que ameritan sus riesgos económicos y al mismo tiempo se hace obligatorio garantizar los derechos de los trabajadores para lograr estabilidad social, política, económica y espiritual.
Todos los sectores debemos comprometernos para resolver este problema y que la tranquilidad vuelva a la sociedad.  Es necesario ofrecer alternativas de espacios deportivos y bibliotecas en cada barrio, en cada urbanización, en este punto harían un buen trabajo los Ayuntamientos y el gobierno central legislando para que estos establecimientos sean obligatorios en cada asentamiento humano nuevo y que en los ya existentes se establezcan estos espacios; pero parece es más fácil coger las áreas verdes para construir oficinas y viviendas que hacer estas cosas, es más fácil hacerse cómplices de estos delitos.
Es un mal que quita oportunidades a la gente de emplear el tiempo en acciones productivas y está en contra de disminuir las posibilidades de delinquir.


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