Labels

miércoles, 4 de noviembre de 2015

¿Por qué somos tan pobres?


¿Por qué somos tan pobres?Por: CARLOS MACCO

Simple.  Porque la democracia no funciona en una nación donde no hay educación.

Hoy, en pleno siglo XXI el Estado dominicano está luchando con su programa “Quisqueya aprende contigo” para tratar de erradicar el analfabetismo en nuestro país.


El gobierno tiene la esperanza que para finales del año próximo, podamos declarar a nuestro territorio, libre del analfabetismo.  Pero, ¿qué es un analfabeto? Analfabeto es una persona que no sabe leer ni escribir.  ¿Creen ustedes que con aprender a leer y escribir en un periodo de seis meses se deja de ser analfabeto? ¡Definitivamente no!

Esto es solo un buen paso, para sacar a muchos de nuestros ciudadanos, del total oscurantismo en que lo han mantenido por años gobiernos tras gobiernos.  Pero en realidad no estarán totalmente alfabetizados, serán analfabetos funcionales.  En esa etapa, son incapaces de interpretar y utilizar en forma eficiente lo que leen, pues se le ha enseñado a leer de manera básica, pero no a comprender. No manejan la lectura comprensiva.

La pobreza, el crimen y el analfabetismo funcional, van de las manos. Se estima, que el 60% de los adultos en prisión en los Estados Unidos tienen esta condición.  El 85% de los que cometen pequeñas raterías, tienen problemas de escritura, lectura y matemáticas básicas.  Esto se da, en un gran porcentaje, en la población general de nuestro país. Con estas taras,  no se puede salir de la pobreza.  No hay formas de desarrollarse.

Esto lo comprendió Lee Kuan Yew,  cuando emprendió la tarea en el año 1965 de cambiar Singapur, su país.  Entendió que la democracia, al estilo occidental no funcionaba en un país con un alto porcentaje de analfabetos, creó una especie de Dictadura con Respaldo Popular, por lo que   fue acusado, por varias organizaciones internacionales  de derechos humanos, de gobernar con mano de hierro e intervenir en la vida privada de los ciudadanos de Singapur.

Años más tarde, en el 1987 específicamente,  Lee Kuan Yew dijo: “A menudo, se me acusa de interferir en la vida privada de los ciudadanos. Si no lo hiciera, no estaríamos aquí. Y lo digo sin el menor remordimiento: no habríamos hecho tal progreso económico si no hubiéramos intervenido en asuntos muy personales”

Las primeras acciones de Lee Kuan Yew  fueron garantizar una educación de alta calidad y erradicar la corrupción.  Emplazó a los corruptos a devolver lo malversado y seguir operando sus empresas sin ningún inconveniente  o salir del país bajo la amenaza de aplicar la pena máxima a los que se encontraran culpables.  A los traficantes de estupefacientes les advirtió que Droga significaba y significa aun, muerte.

El Gobierno de Lee, efectuó un vasto plan de  vivienda eliminado las villas miserias.  Además, se concentró en promover el ahorro,  mantuvo muy baja la inflación, así como una moneda estable. Atrajo inversionistas extranjeros con una política de cero o muy bajos  impuestos. Pero todo esto se hizo bajo un manto de reglas claras y transparentes.  Muchos funcionarios fueron a parar a la cárcel al intentar cobrar peajes y por aceptar sobornos.

Hoy, Singapur, con un territorio de 687 kilómetros cuadrados, es una de las primeras economías del mundo. Con un per cápita mayor que el de los Estados Unidos.  Desde luego, esto no se hizo de un día para otro.  Esto no fue un proyecto de cuatro años sin continuidad de Estado. Lee Kuan Yew fue Primer Ministro  por 31 años.

Nuestro país, en la actualidad, se parece mucho a Singapur, pero al Singapur del 1965, con su corruptela y su pobreza  y lo peor es, que cada día se agregan nuevas formas perversas de cómo conseguir dinero fácil.  Policías criminales, empresarios evasores, congresistas auto legislándose prebendas, alijos de drogas, militares involucrados en tráfico de personas.  Pseudos sindicalistas aupando el caos.  Jueces venales, comandos   internacionales burlando nuestra soberanía, sicarios.

La corrupción campea por sus fueros.  A tal punto, que ya no sabemos ni siquiera donde se detiene.