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martes, 24 de enero de 2017

Los siete peores alimentos para tu digestión

Por: Agencias
La digestión es el proceso mediante el cual el cuerpo descompone los alimentos para que sus nutrientes puedan ser absorbidos por las células y, de este modo, tener un buen nivel de energía.

Si las comidas no se descomponen con normalidad pueden quedarse retenidas en el organismo. En tal caso se puede dificultar la pérdida de peso y derivar en una serie de reacciones negativas.
Si bien muchas contienen sustancias que apoyan la eliminación de los desechos, otras son de baja calidad nutricional y, por el contrario, ocasionan dificultades como la indigestión y el estreñimiento.
De hecho, se estima que una gran parte de las enfermedades gastrointestinales tienen que ver con los cambios en la dieta fruto del aumento de productos industriales.
Lo más preocupante es que muchos desconocen sus efectos y los consumen de forma recurrente sin reconocer que son los responsables de sus problemas digestivos.
1. Alimentos fritos y ricos en grasas
Los alimentos ricos en grasas saturadas, en especial la llamada comida rápida o chatarra, suelen ser bastante pesados para el estómago.
Su consumo habitual aumenta la inflamación abdominal, el reflujo ácido y la sensación de ardor en la parte superior del abdomen.
Además, es una causa común de esteatorrea, es decir, la acumulación de grasa en las heces.
No están para nada recomendadas en pacientes con problemas de colon irritable, dado que empeoran significativamente los síntomas.
2. Pimientos picantes
En pequeñas cantidades los pimientos picantes le brindan beneficios al cuerpo gracias a su alta concentración de antioxidantes.
No obstante, en caso de tendencia a padecer dificultades digestivas es mejor disminuir su consumo, ya que suelen ser irritantes para el estómago.
Su ingesta está relacionada con problemas como:
  1. Dolor estomacal fuerte
  2. Alteraciones del pH del estómago
  3. Acidez y reflujo
  4. Gastritis
  5. Úlceras
  6. Irritación del esófago
3. Lácteos
Los alimentos lácteos se han recomendado durante años como una de las mejores fuentes naturales de calcio.
Sin embargo, en muchas personas pueden originar malestares estomacales, ya que la lactosa es de difícil digestión.
Los intolerantes a este tipo de alimentos pueden presentar dolores fuertes, diarrea y distensión abdominal.
Por lo tanto, en su lugar, es mejor elegir fuentes vegetales de calcio como las verduras verdes y la leche de soja.
4. Carnes procesadas
Todas las carnes procesadas o curadas han sido sometidas a una serie de procesos que les quitan propiedades y nutrientes.
En su lugar, se les agrega una gran cantidad de sustancias químicas que, aunque las conserva con un aspecto fresco, puede provocar graves problemas digestivos y trastornos metabólicos.
Su ingesta está vinculada con el estreñimiento crónico, la inflamación y la acumulación excesiva de toxinas en la sangre.
5. Café y bebidas con cafeína
Aquellas personas con tendencia a padecer reflujo ácido deben evitar el café y otras bebidas con cafeína, ya que su ingesta aumenta la recurrencia de este síntoma.
La cafeína relaja el esfínter esofágico, de modo que facilita el retorno de los ácidos desde el estómago hacia la parte superior del cuerpo.
6. Maíz enlatado
El maíz es rico en fibra y es un alimento bueno para la salud. De hecho, puede ayudar a mejorar la salud digestiva.
Sin embargo, aquel que venden enlatado, contiene un tipo de celulosa que es muy difícil de romper durante el proceso digestivo ya que el cuerpo no cuenta con las enzimas necesarias.
Además, una gran parte de los que distribuyen en el mercado han sido modificados genéticamente, lo cual pone en duda sus propiedades para la salud.
7. Bebidas alcohólicas
Si bien no son un alimento como tal, es primordial mencionar que su consumo habitual puede provocar incómodos síntomas en el sistema digestivo.
Sus estimulantes relajan el cuerpo y, a su vez, el esfínter esofágico que protege frente a las agresiones de los jugos ácidos.
Como consecuencia se produce el reflujo ácido y, en algunos casos, afecta la mucosa que protege el estómago.
También puede comprometer el trabajo de algunas enzimas y nutrientes, y derivar en trastornos gastrointestinales por la acumulación de desechos.
Dado que el cuerpo tarda en metabolizarlo por completo, puede aumentar las náuseas, los vómitos y la diarrea.
¿Tienes continuas molestias digestivas? Empieza a disminuir el consumo de estos alimentos para evitar complicaciones o trastornos de más cuidado.
En su lugar, aumenta la ingesta de fuentes de fibra y antioxidantes, como los vegetales y las frutas frescas.


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