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jueves, 16 de noviembre de 2017

EL ESTRÉS


Estrés (del inglés stress, ‘tensión’) es una reacción fisiológica del organismo en el que entran en juego diversos mecanismos de defensa para afrontar una situación que se percibe como amenazante o de demanda incrementada.

 
El origen del estrés se encuentra en el cerebro, que es el responsable de reconocer y responder de distintas formas a los estresores.

El estrés es una respuesta natural y necesaria para la supervivencia, a pesar de lo cual hoy en día se confunde con una patología. Esta confusión se debe a que este mecanismo de defensa puede acabar bajo determinadas circunstancias frecuentes en ciertos modos de vida, desencadenando problemas graves de salud.

”Los seres humanos desde siempre han estado sujetos a situaciones que provocan estrés; sin embargo en la vida moderna estas situaciones se multiplican desde la infancia por un sinnúmero de factores que ejercen presión psicológica sobre la persona como son, la intensa competencias para obtener mejores calificaciones escolares o puesto de trabajo, mas logros, mayor poder, prestigio social, y posición económica” (Mainero Mancera, 2006).  ª
En relación a esto existen otras causas como son: una separación o divorcio, la pérdida de un ser querido, maltrato físico o verbal, abuso sexual, un accidente, problema de aprendizaje, el bullying entre otros…

Los estragos más comunes que causa el estrés son:
Obesidad y sobrepeso, pérdida del cabello depresión, reducción del deseo sexual menstruación irregular, acné, ulceras, insomnio, disminución de fertilidad y enfermedades cardíacas entre otras.

El estrés provoca inmunodepresión. La liberación de hormonas de estrés inhibe la maduración de los linfocitos, encargados de la inmunidad específica. Las consecuencias, por ende, terminan siendo fisiológicas, psicológicas y conductuales. Estas generan daños en el cuerpo que afectan la calidad de vida de las personas como son la depresión, la ansiedad,  hasta el homicidio…

Algunas recomendaciones para  evitar el estrés:

  La situación que nos genera estrés es inevitable, el desafío consiste en hacer frente a la situación de la manera más saludable posible.

 Para combatir el estrés se suelen recomendar los ejercicios respiratorios de relajación. El objetivo es ejercer un control voluntario sobre la respiración de manera que la utilicemos como calmante cuando nos abrumen las situaciones de estrés.

Otras acciones para evitar el estrés son las siguientes: Relajarse y realizar actividades que te permitan renovarte física y psicológicamente, hacer ejercicios físicos, mantener una dieta saludable, dormir bien, evitar la automedicación, el abuso de cafeína, alcohol y comidas, usar de manera equilibrada los dispositivos electrónicos, evitar el enfado manteniendo el auto control, proponerse metas alcanzable a corto plazo, tener al menos dos ataques de risas para permitir la liberación de endorfina que produce sensación de bienestar.

Levántate positivamente con una sonrisa en tu rostro y visualiza un maravillo día, de esta manera empezamos sin darle vida al estrés.  


El autor es maestro de educación  física

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